Foto de Germán Maass

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Jornada de Salud Mental en Pilar


Con el título “Salud Mental y Lazo Social”, el lunes 16 de noviembre pasado se llevó a cabo la VI Jornada de Salud Mental de la Municipalidad de Pilar; siendo declarada de interés municipal y bajo el auspicio de la APPIL (Asociación de Psicoanálisis de Pilar).

El encuentro permitió un enriquecedor intercambio entre los profesionales del área de Salud Mental pertenecientes a los tres Hospitales del Municipio, los Centros de Atención Primaria, el Centro Pilares de Esperanza, Pasantes de Psicología y  Residentes de Medicina General.

Durante la  apertura, contamos con la presencia de los actuales Secretario de Salud Dr. Niotti y Director de Atención Primaria Dr. Lorda.
La coordinadora de Salud Mental de Atención Primaria, Lic. Gabriela Porreca, comenzó diciendo que la elección del título de esta jornada “Salud Mental y Lazo Social” no fue  azarosa, “es una construcción a la que hemos llegado luego de asumir el desafío de organizar y ordenar el trabajo sostenido que se viene realizando desde hace mucho tiempo en los distintos dispositivos de salud mental del partido de Pilar. Este camino de encuentros y desencuentros, de enlaces y desenlaces, nos ha permitido armar redes, construir puentes y abrir nuevos caminos…”
Posteriormente presentó la primera mesa llamada  “Diferentes discursos: un encuentro posible”.
Un grupo de psicólogas de Atención Primaria (Lic. De Carlo, Lic. Severini y AT Castelo) desarrollaron su posicionamiento frente al padecimiento subjetivo, entre la demanda judicial y la respuesta en el ámbito de la salud, que llevan a cabo en la “Puerta 12”.
Otro equipo de APS conformado por las Lics. Cafiero, Maffia y Zeis, contó su experiencia a través del trabajo realizado con un grupo de mujeres, en donde se tiene en cuenta la particularidad de cada una y cómo dar lugar a la palabra que se encuentra silenciada por la violencia.
Un equipo de médicos residentes generalistas de los Hospitales de Pilar, Luján y Sommer, comentó su experiencia a través de un proyecto con un grupo de padecientes mentales crónicos, llamado Pi.Lu.So.
Finalmente, la Lic. Mirta Sosa del Hospital Sanguinetti  fundamentó la importancia de la Psicoprofilaxis Quirúrgica y desarrolló sus avatares en el ámbito de la salud pública.
La mesa fue comentada por la Lic. Graciela Schnitzer, supervisora del Equipo de Adultos de los Consultorios Externos del Hospital de Pilar, quién refirió que los nombres a los dispositivos les vienen bien ya que generan una “identidad”.
Escuchar involucra a la interdisciplina. Implica generar el diálogo con los otros y estar atentos entre nosotros. Encontró en estos trabajos un rasgo común: propiciar  una pregunta y sostenerla.

La segunda mesa, presentada por la Lic. Paula Marino,  llevó por nombre “Nuevas tecnologías: enlaces y desenlaces”.
Un dúo de profesionales del Hospital Sanguinetti, las Lics. Brandt y Rodriguez, puntuaron cómo piensan el armado de grupos terapéuticos para adolescentes en el ámbito hospitalario.
Por otro lado, el Jefe de Servicio de dicho Hospital, Dr. Fernando Maldonado, desarrolló un trabajo en relación a los aspectos comunicacionales  contemporáneos.
Un grupo de pasantes de Psicología realizó una investigación acerca del ciberbullying y redes sociales.
La mesa fue comentada por la supervisora del Equipo de Niños, Lic. Verónica Carbone, quien refirió “la teoría de la comunicación es común pero no múltiple”. El lazo social es una cuestión de discurso. Se modificó el lenguaje gestual.
El niño ha pasado a ser objeto de intercambio y sacrificio. Hay un empuje a un consumo feroz y voraz de objetos.
El bullying está emparentado con la violencia. El lugar donde se rechaza la diferencia.

Después del break en el que se realizó un ameno intercambio entre el centenar de asistentes, se presentó la tercera mesa: “Intervenciones en los lazos familiares”.
Los psiquiatras del Hospital Falcón, Dres. Gorrini y Latorre se refirieron a un trabajo realizado en relación al lazo social y desarrollo, haciendo hincapié en la implicación de todo el equipo de salud en la atención de los pacientes.
La Lic. Medel, como representante del equipo de profesionales del Hospital Meisner, explicó la implementación del programa “Mamá Canguro” para los niños prematuros de la maternidad.
Los Lics. Kastelic y Palavecino del Centro de Rehabilitación Pilares de Esperanza, presentaron un trabajo de campo en relación a la rehabilitación basada en la comunidad.
La Lic. Passalacqua del equipo de niños del Hospital Sanguinetti, desarrolló desde donde se fundamenta y cómo se piensa el armado de los grupos  en el ámbito hospitalario, su  sustento teórico y la posición ética frente al trabajo con niños.
Presentó la mesa la Lic. Mabel Porcelli, quién además aprovechó la ocasión para explicar el diseño del logo de la jornada que fue realizado por los pacientes del Taller de Arte terapia del Grupo de Socialización del Hospital de Pilar.

El comentario final estuvo a cargo de la Lic. Andrea Dolera, quién hizo una breve síntesis del armado en común  y desarrollo de la jornada, para concluir diciendo que intentamos formar una orquesta que si bien un poco desafina,  vamos en pos de realizar los acordes necesarios para crear una música compartida.

                                                                  Claudia Passalacqua

lunes, 23 de noviembre de 2015

Seminario Clínico 2015, un aporte de lectura

El seminario 10, la angustia, nos aporta un giro conceptual para pensar la cuestión de la parentalidad en nuestra época. Nos referimos con el término parentalidad al modo  en que se reordena la autoridad en el marco familiar contemporáneo en el que ya no predomina la autoridad paterna. El término está tomado de una modificación del código civil en el siglo pasado. No se trata de un concepto psicoanalítico sino que sólo describe un modificación en la función familiar, especialmente paterna ya trabajada por Lacan en los años 30. La decadencia de la imago paterna trabajada por Lacan ya puede ubicarse en “Juanito” y de modo general podemos decir que el nacimiento del psicoanálisis está ligado a esta modificación.
El planteo que el deseo es la ley es una condensación del edipo, ya que deseo y ley tienen el mismo objeto entonces la ley es la palabra que prohíbe el objeto del deseo pero al mismo tiempo lo erige como tal. Entonces tanto en Freud como en el primer Lacan el padre es quien enuncia la ley y por lo tanto traza las vías del deseo. Miller en “La angustia Lacaniana” se pregunta, dónde hay hoy en día un padre que sepa prohibir?.
En el seminario 10 la prohibición quedará digamos no reemplazada pero si antecedida por la operación de separación. El objeto parcial freudiano que Lacan retoma y presenta como objeto a minúscula será un elemento no simbolizable que se separa del cuerpo, es un objeto distinto del objeto del deseo es,  lógicamente anterior, el edipo resulta una construcción secundaria. El edipo aparece como una elucubración de saber sobre la separación. El seminario 10 nos presenta un objeto anterior al del deseo y la ley por lo tanto la constitución subjetiva está tratada allí en un tiempo anterior al de la función paterna. por eso el seminario que hubiera seguido se trataba de la función paterna en cuestión, pluralizada. 

                                                                      Graciela Schnitzer

lunes, 16 de noviembre de 2015

Notas sobre lecturas, éticas y niños

Una reseña del trabajo del año del Módulo de investigación: “Síntomas contemporáneos en la Infancia: Autismo - Psicosis - Casos Graves”

El espacio del módulo me permitió volver a acercarme a algunos artículos, textos que estuvieron presentes en mi primer acercamiento al Psicoanálisis.
Fue así que las primeras lecturas de Alicia Fernández, “La sexualidad atrapada de la señorita maestra” y “La inteligencia atrapada” me acercaron a “Los idiomas del aprendiente” donde pude extraer el artículo “La sociedad hiperkinética y desatenta medica lo que produce”. Del mismo se despuntaron varios interrogantes que llevan a continuar investigando y tomando una posición ética en relación a la clínica que se ejerce.
Con la misma orientación se trabajó el artículo “El psiquiatra que trabajó el TDAH confesó antes de morir que es una enfermedad ficticia”.

En un segundo encuentro, Verónica Carbone dialogó sobre La Angustia en las distintas estructuras clínicas basándose en los textos de Lacan, Miller y Laurent. Dándonos los elementos para orientarnos en la neurosis, la psicosis y la perversión, como así también en el autismo.

Con motivo de continuar dialogando acerca del diagnóstico de ADD - ADHD, en donde se plantearon preguntas que conducen a la investigación, cuestionando, aprendiendo y reflexionando acerca de dicho diagnóstico; se invitó a una estudiante de la licenciatura en Psicomotricidad, Margarita Domínguez (ganadora de una beca para cursar un semestre en la Universidad Católica de Uruguay), quién desarrolló cómo se aborda desde su práctica.

A la vez, contamos con la presencia del Dr. Alfredo Nemirovsky en el espacio de Conversaciones Clínicas, que me permitió desplegar e hilvanar a través de la escritura las distintas intervenciones realizadas a partir de la consulta de una madre por sus dos hijos y las serias dificultades que se le presentan en el ejercicio de la maternidad.
En el caso, intervinieron varios miembros de la salud mental y del ámbito educativo. Al respecto, rescato como valioso el aporte realizado por Alfredo: “El equipo es mi equipaje y a la vez estoy en el equipo del otro”; dándole lugar a la importancia del trabajo entre varios tanto en éste como en otros casos.

También, en un encuentro se trabajó un artículo de Mirta Berkoff denominado “Niños en apuros. La detención como preliminar a todo tratamiento posible,” en relación a la aceleración de la época y sus efectos en el niño.

En otro momento se trabajó un texto de Estela Solano Suarez “La insondable decisión del niño”, en donde queda expuesto la responsabilidad del sujeto ante su subjetividad.

Finalmente, a partir de un artículo de Marita Manzotti de una investigación sobre autismo, Nadia Marmiroli, desde su experiencia clínica, pudo situar algunos puntos en relación a un tratamiento posible de un niño con estas características.

Personalmente, siento que el espacio me dio la posibilidad de compartir entre pares, desde una posición ética, aquellos interrogantes que se me plantean en la clínica diaria, y tratar de buscar y encontrar alguna respuesta posible que pueda dar el psicoanálisis en relación a las actuales presentaciones. 


                                                                                                            Claudia Passalacqua

lunes, 9 de noviembre de 2015

El deseo del analista y la demanda por un niño




El viernes 30 de Octubre, tuvo lugar la Cuarta Conversación Clínica  en la Asociación de Psicoanálisis del Pilar (APPIL),  último encuentro del Ciclo en el año 2015.
En esta ocasión se presentó el trabajo de  Karina Pérez con un niño y sus padres, que  fue comentado por Myriam Leguizamón, miembro  de la Delegación San Fernando-Tigre del IOM2 y de la Asociación de Psicoanálisis de San Fernando - Tigre (APSAT),  donde  coordina el Módulo de Investigación de Psicoanálisis con Niños.
El trabajo,  un recorte, una construcción de la clínica con un niño y el modo en que la analista fue interviniendo para alojar la angustia de la madre y convocar al padre.
Myriam Leguizamón  acentuó,  que la clínica con niños no es sin los padres; y tomo como detalles a tener en cuenta en esta clínica: la presencia de los padres,  cómo ellos hablan del  niño, el hecho de que  no hay demanda del propio analizante  y como ello puede impactar en la  relación transferencial.
Sostiene la importancia de la novela familiar, qué lugar ocupa el niño, el niño hablado, el niño significante, el niño como objeto. Tomando a cada uno de los integrantes sugirió pensar en tres novelas familiares en este caso: la de la madre, la del padre y la del niño.
Nos invitó a escuchar la perspectiva de los niños  quienes construyen su propia novela familiar con los  padres reales, distintos de la función paterna
Hablo sobre los niños funcionando como síntoma de la pareja parental, regulando el goce de la misma. Y como a veces los niños encuentran una “solución” poniendo el cuerpo como un intento de separación, para poder instaurar un otro materno/paterno,  para convertirse él en  un otro.
Nos interrogó…  Un niño que rompe todo, ¿para qué lo hace? ¿Para quién lo hace? ¿Es un intento de desafío a la madre, la escuela, al analista?
Señaló que  un analista, interviniendo con la sustracción de la mirada y relativizando lo actuado por el niño puede lograr algo distinto; distinto a  la sanción educativa proveyendo de un marco simbólico para regular la pulsión, y a su vez expresar  algo del orden de la ley, de que hay cosas que no se pueden hacer; y ello puede ser ofreciendo un juego, ofreciendo algo que pueda acotar al goce de la pulsión desamarrada, proporcionando herramientas para que se libidinice otra cosa, algo más que su propio cuerpo, con el propósito de que se comience armar otro orden, que empiece a hablar. “La clínica analítica no es sin el discurso”, sea niño, adolescente o adulto. No es tarea fácil hacer hablar a un niño. El hecho del discurso se sostiene  con la presencia, el acto y el deseo del analista.
Nos advirtió que, interpretar el juego, el dibujo o el relato es un problema;  porque se interpreta desde uno, desde los significantes del analista;  que hay que ser muy cautos en la interpretación para no abrochar un sentido enseguida, por ello la indicación es  interrogar para obtener los significantes del sujeto.
También señaló que en el trabajo con niños se dificulta el diagnóstico ya que la fantasía  está muy presente pudiéndose confundir que es del orden de los fenómenos elementales  y que de la creatividad infantil.
Myriam prioriza como guía  en el trabajo con niños, la sexualidad infantil que orienta sobre el desarrollo,  nos invita a escuchar las teorías que el sujeto elabora, teniendo en cuenta que no  es lo mismo un niño, una niña,  un adolescente, un adulto.
Nos previno de la dificultad de indagar sobre la sexualidad, que presenta el afrontar y  vencer la transferencia negativa que muchas veces se manifiesta colocando al analista  en una serie  según el sexo del mismo: madre,  abuela, maestra, etc.  
Invitó a  confrontar a los niños con los dichos de los otros: padre, madre,  escuela; para que aparezca el propio relato, su implicación.
 Se interrogó sobre si hay análisis con  niños  o son intervenciones que ponen un marco a la pulsión.
Para terminar citó del libro Lógica del síntoma, lógica pluridisciplinaria de  Markos Zafiropoulos ,…un hijo… para el psicoanálisis …” un hijo debe pertenecer a las categorías freudianas, neurosis, psicosis y perversión … que nada debe llevar a ceder… de la universalidad de los modos de escrituración subjetiva”


Karina Caamaño

martes, 3 de noviembre de 2015

"Dejarse tomar". De lo más real a un semblante




Reseña de la Clase de Silvia Salman.
El viernes 23 de octubre de 2015 se desarrolló la cuarta clase especial en el marco del Seminario Clínico del IOM2 Pilar que este año aborda “El objeto de la angustia. Esa inquietante familiaridad”, en torno al Seminario 10 de Lacan.
Para trabajar el último apartado “Las cinco formas del objeto a” se contó con la presencia de Silvia Salman, actual presidenta de la EOL, Analista de la Escuela, entre 2009 y 2012 quien hizo su fin de análisis y el pase dando testimonio de ello durante esos 3 años.
El eje de interés estuvo centrado en dos conceptos fundamentales: el deseo del analista y la cuestión del cuerpo, relevante y fundamental en la clínica actual. Silvia plantea desde el inicio la importancia de renovar los conceptos, actualizarlos a fin de poder ubicar que queda de lo planteado por ejemplo a la altura del seminario 10 en la última enseñanza, así como también rastrear los antecedentes.
Para comenzar, una pregunta ¿por qué Lacan desemboca al final del seminario sobre la angustia en el tema del deseo del analista? El padre lo lleva al deseo del analista en tanto “…  sujeto que ha ido lo suficientemente lejos en la realización de su deseo como para reintegrarlo en la función de a”[i] en tanto causa y ya no con la función de desconocimiento que implica el fantasma. Pensar la transferencia, al analista como partener singular, dejándose tomar por la particular de cada analizante.
Como segundo punto Salman señala que “todo el seminario 10 pone de relieve la cuestión del cuerpo” el objeto a surge como aquel elemento que no puede ser significantibizable, como ese elemento vivo en el sujeto, que también se ubica en el intervalo. El objeto a “enforma” al otro, le da consistencia al Otro que no existe, muestra además el fracaso de los nombres del padre en tanto un real no atrapable por el significante. Luego esto va virando hacia el concepto de Sinthome.
El objeto a es lo nuevo que Lacan introduce, surge como concepto en este seminario; lo ubica como “tripa causal”, parte del cuerpo; hacia el Seminario 16 pasa a ubicarlo como una consistencia lógica y finalmente en el Seminario 20 ya lo conceptualiza como un semblante.
Estos avatares en las conceptualización del objeto a implican modificaciones en la noción de cuerpo. En la actualidad, Miller lo nombra como “cuerpo hablante” en las clases preparatorias para el próximo Congreso. Cuerpo hablante que goza en dos registros.

Silvina Leguizamón.



[i] Lacan, J.: “Seminario 10. La angustia”. Pág. 364.

martes, 27 de octubre de 2015

La angustia lacaniana y la "inquietante familiaridad"

El pasado viernes 14 de agosto,  en la Delegación Pilar del IOM2 contamos con la presencia de Nora Silvestri,  quien tuvo a cargo la tercera clase de nuestro seminario clínico anual "A la mujer no le falta nada. El cuerpo sexuado y lo femenino"
En el seminario 10 Lacan nos presenta el objeto a,  apunta a ponerlo en relación a la angustia y desarticularlo del complejo de Edipo,  desconectando el objeto de la resignificación edípica , cuestión central para ubicar lo que va a decir sobre la angustia lacaniana.
La angustia lacaniana es una señal de lo real en tanto vía de acceso al objeto a, hay un lazo entre la angustia y el acceso al objeto a. El objeto a es un resto real, no se significantiza, en la dialéctica del sujeto con el otro el objeto no entra.
El pasaje de la realidad a lo real soportado en la angustia es un dato importante para quienes practicamos el psicoanálisis,  cuando se está muy angustiado parecería que se está ante esa inquietante familiaridad,  que es diferente de la angustia lacaniana (pasaje de la realidad a lo real).
La inquietante familiaridad está del lado del unheimlich,  lo siniestro se produce cuando se superponen el objeto y la falta fálica,  algo aparece en la imagen que no tendría que estar allí.
El objeto a es un objeto de otro orden que el objeto fálico, el objeto a no aparece en el semejante, el menos phi si aparece.
En la imagen está incluida la imagen de la falta,  lo que tiene que estar y lo que tiene que faltar, el objeto a no está ahí. Si se superponen hay inquietante familiaridad, si los mantenemos separados a la falta y al objeto puede ser que podamos poner en causa a la angustia lacaniana para que el deseo se ponga como signo del sujeto.
En lo imaginario las mujeres están castradas, en la imagen de la mujer falta algo. Si a la mujer no le falta nada no es por lo imaginario ni por lo simbólico,  si no le falta es porque estamos en relación a lo real.
Cuando Lacan habla de la angustia lacaniana como la inquietante familiaridad,  la define "falta la falta", la falta que tiene que haber falta. Cuando habla de la mujer dice que a la mujer no le falta nada, va a insistir en la posibilidad de hacer otra lectura de lo que le falta a la mujer, aparece una separación entre la mujer y lo femenino.
En un contrapunto con las teorías de género,  el psicoanálisis trata de sostener que la atribución fálica no va a desestimarse por las modificaciones que haya de las teorías de género porque cada vez que el otro habla, lo hace bajo esta atribución fálica que no depende de la voluntad de nadie, depende de que el mundo se organiza así, en lo que hay y en lo que falta.  Tiene que estar lo que está perdido para que haya lo que hay y lo que no, eso es lo que Lacan pone en juego en el seminario 10, tiene que haber objeto que no hay para que haya posibilidad de tener y de no tener.
La angustia lacaniana es un operador para la práctica analítica, Lacan inventó un objeto para practicar el psicoanálisis, por eso es el antecedente de Los cuatro conceptos fundamentales, donde dirá que al inconsciente se lo abre desde adentro por el objeto.
El objeto a le quita al falo consistencia. Uno no es el otro siempre y cuando el objeto a esté en el medio, uno no es el otro especular si está el a en juego, y uno no es el Otro si tiene el objeto a en el medio.


Fernanda Gaillard. 

viernes, 16 de octubre de 2015

Conversación clínica con Gisele Ringuelet

El 4 de septiembre se realizó la tercera de las conversaciones clínicas programadas para este año. El caso fue presentado por Luciana Nieto (integrante de APPIL y Delegación Pilar del IOM2), y contamos con la presencia de Gisele Ringuelet (miembro de EOL, sección La Plata y AMP, miembro del Centro Descartes) que puntualizó algunas cuestiones y causó de ese modo la conversación.
El modo en que el caso fue escrito planteaba por un lado la cuestión diagnóstica como algo a articular durante la conversación. Además, situaba dos tiempos de interpretación de los síntomas por parte del propio sujeto, con un viraje entre ambos ligado al manejo transferencial.
Gisele se centró en el par certeza- inseguridad para orientar la lectura diagnóstica. Lo que era nombrado como inseguridad por el sujeto, lo leyó como miedo al exceso, con un trasfondo de angustia. Miedo a un saber con que el sujeto contaba. En ese punto las inseguridades funcionan como certezas de un saber al que respondía con su propio cuerpo (al respecto, se refirió a la afirmación de Lacan en el Seminario 10: “el miedo es miedo ante el propio cuerpo”)

El ubicarse “entre”, en la coyuntura familiar, pero también ante diversas situaciones, ubicaba el problema en la conducta del otro, adquiriendo a veces un carácter persecutorio. Durante el tratamiento ocurre un movimiento que desplaza el problema a lo que ocurre en su propia cabeza, y también en su cuerpo, lo que permite, a juicio de Gisele apuntar en el tratamiento a la implicación – con su particularidad, tratándose de una presunta psicosis- , no por la vía de las certezas, sino del miedo y la angustia.


Karen Monsalve

martes, 30 de junio de 2015





Reseña de la clase a cargo de Mario Goldenberg

El objeto a y la descomposición del estadio del espejo. Falta, vacío y objeto a.



Se estableció la diferencia en la conceptualización de la angustia para la filosofía de Kierkegaard, Heidegger, Sartre que no se preguntan por la nada, sino que plantean que la angustia patentiza la nada, angustia ante la nada. Y la posición de Freud que formulará que carece de objeto pero que no es ante nada. La angustia es ante algo.

 Lacan ubica ese “ante algo” como lo que está fuera de la representación. Critica la metafísica de Heidegger, un ser que se sostiene en la nada constitutiva del ser ontológico.

El objeto a es constitutivo del sujeto. Sujeto: término cuestionado por Lacan, que lo sustituirá por “parlêtre”: ser hecho de palabra. El lenguaje es sustancia gozante, el significante es sustancia de goce.

 En la cadena significante, hay un real dentro del bolillero de significantes, el objeto a.  La angustia  se presenta del lado en donde la identificación es ciega: no sé qué objeto soy para el Otro. También la angustia es señal de lo Real: la angustia no engaña por algo que escapa, es condición de goce.

 El imperativo de la época es gozar. Hay angustia ante algo de la castración que no se puede velar en la compulsión de goce.

El docente sugiere la lectura de El Ojo Absoluto de Gérard Wacjman; La Pantalla Global de Gilles Lipovetsky; y a la autora Paula Sibilian, para pensar en la explosión de lo audiovisual, el universo que está en las pantallas. Hay recomposición de la i(a), ya no es como en la época de Lacan. La imagen y la angustia: en el plus de gozar está incluida la angustia. En este seminario, el sujeto lacaniano se sostiene en el objeto, el verdadero partenaire es el objeto. Si todo lo del orden del significante es delirio (como en la novela de Javier Cercas, El impostor; basada en la historia de Enric Marco) lo que no engaña es la angustia.



Rosana Manghi

martes, 2 de junio de 2015





De la impotencia a la imposibilidad



El viernes 29 de mayo realizamos en la Delegación Pilar del IOM2 la primera Conversación Clínica del año en la que Claudia Passalacqua  presentó el recorrido de un  abordaje en el área  de salud mental de un hospital público.

Nuestro invitado especial para esta ocasión fue  Alfredo Nemirovsky, en su condición de médico psiquiatra, Coordinador del Hospital de Día  “Tobar García” y psicoanalista de la orientación lacaniana.  Este camino en su formación y su encuentro con el psicoanálisis fue su generosa carta de presentación que abrió un espacio de reflexión compartida en la que su experiencia nos permitió pensar entre varios el complejo material clínico y nuestra práctica cotidiana como analistas en las instituciones.

Claudia Passalacqua tituló su presentación: “De una dupla a una posible singularidad” y fue desplegando  e hilvanando las distintas intervenciones realizadas  a partir de la consulta de una madre por sus dos hijos y las serias dificultades que se le presentan en el ejercicio de la maternidad.

Las particularidades de esta consulta ponen a trabajar a más de un miembro del servicio de salud mental y a otros profesionales tanto del campo de la salud como de la educación.  Es así como analistas, fonoaudióloga, neurólogo, psiquiatras, asistente educacional y social, maestros y directores de escuela se enlazan en un trabajo que permite, al decir de nuestro comentador: “ir de la impotencia a la imposibilidad”.  Armar un equipo, en el que cada participante pueda escuchar y ser escuchado en lo diferente de su lectura, da lugar a pasar de la queja de lo que no puede hacerse a ubicar lo imposible  para bordearlo, tocarlo, inventar. “El equipo es mi equipaje y a la vez estoy en el equipo del otro” son expresiones que Alfredo utilizó para transmitirnos lo importante de la práctica entre varios para estos y tantos otros casos graves.

Nos quedaron resonando sus palabras: “El equipo es eso: reunirse con lo que uno no sabe”. No es sin confrontarnos con ese límite que tendremos la oportunidad de construir para cada caso un equipo, que no dependerá de los estándares de horarios o ubicaciones compartidos, sino de un trabajo en común al que los analistas estamos invitados a poner a jugar nuestro deseo.

Andrea Dolera

Módulo de investigación "Síntomas contemporáneos de la infancia"



El viernes 22 de mayo se llevó a cabo un nuevo encuentro.

Con motivo de continuar dialogando acerca del diagnóstico de ADD - ADHD, en donde se plantearon preguntas que nos llevan a continuar investigando, cuestionando, aprendiendo y reflexionando acerca de dicho diagnóstico; se invitó a una estudiante de la licenciatura en Psicomotricidad, Margarita Domínguez, quién desarrolló cómo se aborda desde su práctica.

Al niño hiperkinético, lo llama “niño inestable”, que se puede presentar de dos maneras distintas: en estado tensional (se presenta como el cuadro clásico con hiperactividad) o dehiscente (niños que parecen que se derriten en su postura, les cuesta sostener el cuerpo, son torpes en su hacer).

De acuerdo al CIE 10, manual de psiquiatría francés, que está en consonancia con el DSM, el “híper”, es un niño que le sobra, no falta nada, tiene demás la movilidad, el movimiento, por lo tanto habrá que sacarle y es ahí donde se propone la Ritalina para atemperar estos movimientos.

Mencionó a Jean Bergés (neuropsiquiatra y psicoanalista) que habló de “cuerpo envoltura” para pensar estas cuestiones. Refiere que la causa tiene que ver con el origen, con las lógicas del parentesco: con lo no dicho. Es un cuerpo que carece de palabras, haciendo discurso en su accionar.

Se propone como una de las técnicas de abordaje la relajación terapéutica de Bergés.

La relajación da una vivencia de límite del cuerpo, tiene que ver con hacer una experiencia que le permita un registro y una vivencia del propio cuerpo.



En psicomotricidad hablan y se preguntan por el diálogo tónico. El tono de fondo es neurovegetativo y el tono de los órganos, como asiento de la emoción, es el lugar de encuentro entre lo psíquico y lo somático.



El psicomotricista trabaja con la resonancia corporal ¿qué me produce o produjo, ese encuentro o una determinada situación?

El psicomotricista utiliza su cuerpo como recurso a través de las intervenciones corporales, intenta hacer una lectura del discurso del cuerpo, o poner sentido a aquello que aparenta no tenerlo, se ocupa del hacer del cuerpo.   



Por último, comentó algunas viñetas en donde quedó expresado cómo se desarrollan las distintas sesiones y qué observa desde su práctica.

Claudia Passalacqua